Para comenzar… Debo confesar que tarde bastante tiempo en dar el paso, así que acompáñenme a leer esta triste historia… (jajaja mentiras).

Hice mi avanzado casi 3 años después de hacer mi básico, la razón… el MIEDO, aunque siempre me he inclinado por temas de desarrollo personal, meditación, oración etc… dar ese paso de los libros a la realidad o digámoslo claramente a esa parte VIVENCIAL era algo que me daba pavor, porque leer y hablar de temas de crecimiento personal de alguna manera es lo fácil, lo difícil es como lo aplicas a tu vida… como pasas de ese estado mental de “soy una buena persona porque leo superación personal” a aplicarlo literal en tu día a día…

Me lance porque sentí que necesitaba un cambio, porque quería esa PATADITA DE LA BUENA SUERTE para salir del letargo en el que me sentía, aunque tengo que dar mucho crédito a mi hermano gracias a su motivación, a su confianza y a que nunca dejo de creer en mi puedo decir que soy PL.

Entre pensando siempre en lograr un cambio extraordinario, quizás con expectativas muy altas y a medida que avanzaba en el proceso… sentía que todos cambiaban y florecían pero yo no… me frustre, me quise retirar, pero aun así continúe porque realmente me intrigaba saber que más iba a suceder, a medida que avanzaba el proceso descubrí que mi vida no era tan perfecta como lo creía, que me decía muchas mentiras a mí misma para aparentar que todo estaba perfecto, poco a poco me fui quitando mis máscaras y creo que lo más importante que me sucedió fue mirarme a los ojos, reprocharme, perdonarme y avanzar.

Me redescubrí a mí misma, recogí todas aquellas cosas hermosas que se me fueron perdiendo en el camino, cosas que no recordaba, o que por vergüenza no quería ver, pero que me hacen ser quien soy. Me reencontré con mis talentos, fue una cita con mi mejor versión hasta ese momento. Porque el descubrimiento no para y obviamente el camino continua… siempre hay algo por aprender, y este programa de liderazgo fue mi PRIMER GRAN PASO.

Fue un espacio donde me vi en todo mi esplendor, lo bueno, lo malo, lo feo, lo bonito… todo, y aunque desnude todo lo que era para poder verme como soy me sentí segura porque todos los que estaban conmigo también lo hicieron y por primera vez en mi vida vi a todos como iguales, sentí amor por todas las personas que me rodeaban y tuve el sentimiento real de poder cambiar el mundo.

Cada uno de nosotros con nuestros talentos, con nuestras grandes diferencias,  somos seres valiosos y con potencial de hacer cualquier cosa que nos propongamos, todos somos fuente de transformación y somos inspiración para otros.

Mira este Test de propósito de Vida, una herramienta que te acercará a descubrirte.