En el año 2012 me regrese de Cali porque quería “Cambiar de Problemas”, si así lo dije y me acuerdo como si fuera ayer. “quiero cambiar de problemas Amanda” jajajaja y claro me cambiaron los problemas, no sé porque jamás dije “me regreso a buscar mi felicidad” o a “ser completamente feliz”, no nada de eso… dije CAMBIAR DE PROBLEMAS.

Antes de regresar tenía muchos problemas económicos pensé que me absorbían, no sabía qué hacer, fue un momento oscuro en mi vida, estaba sin dinero, sin un lugar donde vivir porque me habían robado y me daba miedo volver a esa casa, estaba sola (con dos grandes cachos en mi frente) durmiendo en el sofá de mi amiga Amanda. Ella me regalo un libro con todo el misterio de la vida, que eso no era para todas las personas, que si no me gustaba no lo leyera, mil y mil advertencias.

El libro en sus primeras páginas contenía una frase que decíalo que piensas se manifiesta” y dentro de mí se encendió un bombillo, tuve un sentimiento de alegría y de angustia porque eso significaba que todo lo que me estaba pasando era porque yo era la responsable de que me sucediera y pensé “como soy tan bruta, no puede ser…” creo que mi mente no comprendía muy bien lo que eso significaba, comencé a fijarme en cada cosa mala que me estaba pasando, como yo lo había causado, en donde estaba eso que yo no veía y nuevamente se me ilumino el cerebro y dije “claro!!! Yo lo pensé” y si, cada cosa la había pensado, lo había temido, tenía mucho miedo que me sucedieran y pues efectivamente me pasaron.

Esos cachos no eran de la nada, en algún momento pensé: “ya no quiero estar más con esa persona pero no soy capaz de dejarlo me da pesar, la ÚNICA manera seria que el hiciera algo malo, que me dé un motivo”, era una idea recurrente. Luego comencé a pensar “que tal que él tenga otra”, lo pensaba sin tener motivos ni razón, simplemente era esa idea que muchas mujeres tenemos y veía en todas las mujeres que lo rodeaban una posible amante, tenía esa idea constante de “él tiene otra”, hasta pensaba que iba a decir o hacer el día que me enterara. En el momento que menos lo esperaba me di cuenta que sí, efectivamente tenía otra. El punto es que yo lo pensé, lo desee, lo imagine, lo sentí como si me ocurriera y adivinen qué? Pues paso.

Tiempo despues

Hice lo mismo con cada cosa terrible que me estaba pasando, mi situación económica era esa porque pensaba: “el dinero es muy difícil de conseguir”, “no soy buena manejando el dinero”, “malgasto cada peso que entraba en mi bolsillo”, “jamás puedo ahorrar”, “No me alcanza”, “Tengo que ganarme la lotería para poder salir de esta crisis”. Y cada uno de esos pensamientos que tenia constantemente llenos de angustia se veían reflejados en mi vida.

Ese simple lo que piensas se manifiesta era la respuesta a todo, ya sabía que debía ser cuidadosa con cada cosa que pasaba por mi mente, tenemos miles de pensamientos al día, es como una lluvia de ideas constante y generalmente hay algunas ideas que nos llegan más que otras, nos producen un sentimiento de miedo, alegría, angustia y ese sentimiento se casa con esa idea y es tan recurrente que termina convirtiéndose en una creencia. Siempre lo hemos escuchado pero nunca realmente comprendemos que la mente es poderosa.

Es importante que tengamos claro que si queremos tener la vida que queremos y que nos merecemos, debemos estar dispuestos a cambiar, renunciar a algunas creencias y cambiar algunas ideas, no siempre será fácil pero es un proceso constante. El primer paso es la aceptación, el simple hecho de estar leyendo estas palabras es porque sentiste la necesidad de transformar tu vida. El camino de la transformación es interminable y el presente es siempre el momento de cambiar y crear.