He tenido en mi mente muchas ideas de lo que implica el liderazgo o ser líder, recuerdo que en la universidad un profesor nos recalcaba que no existían líderes, que existían momentos donde se ejercía un liderazgo. Fue una frase que se quedó en mi mente y como me la decía un profesor pues “me la creí” y de alguna manera era mi escudo para no lanzarme a ser líder, porque estaba siempre esperando mi momento para lanzarme al estrellato, siempre pensé que un líder era momentáneo y era una especie de súper héroe que ante el peligro sacaba su mágico súper poder para salvar al mundo, esto hizo de mí una persona sin la responsabilidad de preocuparme por resaltar.

Con el paso del tiempo identifique que efectivamente habían pequeños momentos en mi vida donde sacaba lo mejor de mí, “pequeñísimos diría yo”.

Y realmente vivía conforme con ello, porque digamos que no me exigía y mi vida en piloto automático me funcionaba… pero, (siempre hay un pero que indica que las cosas no están bien) cuando tuve mi momento de lucidez mental, cuando fui consciente que mi vida la hacía yo con mis pensamientos y mis actos, me di cuenta que si quería ser líder y quería comerme el mundo era necesario realizar algunos cambios en mí vida, pero no sabía por dónde comenzar.

La búsqueda del liderazgo

Me sentí frustrada porque el camino para serlo no era claro para mí, “seguir los 15 pasos para ser líder exitoso”, o “los 10 secretos para ser un mejor líder” eran cosas que no me llegaban y sentía que eso de ser líder definitivamente no era para mí, pero en el punto en que iba a desistir decidí tomar una decisión “muy loca” y si,  digo muy loca porque lanzarse a lo desconocido es de valientes o de locos. Decidí realizar un Entrenamiento de Liderazgo porque quizás vivir esa experiencia “vivencial” me sacudiría de tal manera que mi frustración por no avanzar hacia donde yo deseaba se iría para siempre.

Lo que encontré…

De esta experiencia aprendí muchas cosas, descubrí una nueva forma de ver mi existencia y entendí que yo soy la líder de mi vida, y claro no podía ser otra la respuesta,

Todo se consigue paso a paso y nuestro primer paso siempre será mirarnos a nosotros mismos,

estar dispuestos a cambiar y trabajar por ser mejores personas cada día, el autoconocimiento es básico, de esta manera sabremos que nos inspira, que nos mueve hacia la acción, descubriremos como ser nuestro propio líder y no simplemente cumplir con un listado de normas para ser ese líder que otros quieren que seamos.

Abramos nuestra mente a todas las posibilidades y desafiemos nuestras creencias sobre ser líderes de esta manera nos daremos la oportunidad de aprender y crecer.

Mi invitación es a que te lances a ser apasionado por tus sueños, por creer firmemente en tu propósito, que tal si trabajas desde adentro para ser ese líder que necesita el mundo, teniendo claro que no podremos dar a otros lo que no tenemos, lo que no somos.

Pasamos por la vida de muchas personas a veces sin dejar rastro y a veces dejamos una marca con tinta indeleble, así que lánzate, déjate ver, si no lo haces como sabrás si puedes marcar otras vidas? la manera para llegar a serlo esta en ti, en tu autenticidad, en tu propósito de vida,  en tu talento único,  finalmente descubrirás que el líder ideal eres tú.