Perder peso, dejar de fumar, beber menos, aprender un nuevo idioma, viajar más, compartir más tiempo con familia y amigos, saldar las deudas, comenzar una rutina de ejercicio, conseguir un mejor empleo, alimentarse saludablemente, empezar un nuevo negocio o comenzar un ahorro, son algunas de las metas más comunes que nos proponemos cada comienzo de año. Pero para la mayoría de nosotros esos propósitos se quedan en sueños, fantasías e intenciones, y aunque no hay una fórmula matemática que nos garantice que lograremos cumplir nuestros propósitos, si hay unos pasos que puedes seguir para formularlos correctamente. Llevarlos a cabo exitosamente depende de ti, de tu disciplina y constancia.

 

  1.  IDENTIFICA PRIORIDADES.

    Localiza los aspectos de tu vida que quieres mejorar o necesitas cambiar radicalmente. Identifica las metas generales que quieres cumplir y descomponlas enlistando las pequeñas acciones que son necesarias para que lleves a cabo cada una de tus grandes metas. 

  2. SE REALISTA.

    Aunque es bueno que pienses positivo y que todo es posible, es importante que seas consciente de trazar metas que puedas cumplir en un periodo de tiempo específico y con los recursos con los que cuentas o puedes conseguir en ese periodo de tiempo sin tener que poner en riesgo tu salud física y emocional, tu estabilidad, o algún otro aspecto prioritario de tu vida. Siempre busca un equilibrio entre tu salud, tu vida personal, afectiva, social, laboral y familiar. Sobre exigirte solo va a lograr deprimirte, generarte culpabilidad, y que tus metas no se cumplan.

  3. PLANEA.

    Fija fechas y plazos claros para cada acción, esto ayudará a que tus metas no se queden en intenciones, evalúa los recursos y condiciones de tu entorno que requieres para lograrlos, define cuáles cosas dependen de ti y cuáles no, si tus propósitos son pasar más tiempo con tu pareja, con tu familia y/o tus amigos, por supuesto debes incluirlos a ellos, exprésales tu deseo y planeen juntos cada cuanto se van a ver, que planes quieren hacer, etc. Haz una lista, un cronograma o un moodboard de tus metas y colócalo en un lugar visible en tu habitación, estudio u oficina. Procura escribir tus metas siempre en positivo, (por ejemplo, si tu propósito es “NO voy a consumir bebidas azucaradas” reemplázalo por “VOY A consumir bebidas bajas en azúcar o bebidas saludables”, ten en cuenta que tus metas sean claras y cuantificables que puedas evaluar periódicamente como “cuánto tiempo” vas a dedicar diariamente a ejercitarte, o “cuántos recursos” mensuales destinaras para tus viajes.

  4. VISUALIZA…ENFOCATE…

    Mira diariamente tu plan de metas imagínate cumpliéndolas, visualízalas como si ya fueran una realidad; si es necesario añade imágenes ya sean dibujos o recortes que te ayuden a visualizar lo que quieres y como te ves cumpliendo tus metas. Si tu meta es comprar un carro, busca una revista y recorta imágenes del que quieres para ti, esto te ayuda a crear y fortalecer una imagen en tu mente y te mantiene enfocado en tu objetivo. Acondiciona tu espacio para crear el ambiente propicio para seguir tu plan incluyendo elementos que te motiven y te recuerden tu compromiso con tu plan y retira aquellos elementos que no sean coherentes con tu nuevo estilo de vida y que puedan hacerte recaer en tus viejos hábitos. Identifica también cuáles pueden ser los obstáculos que se presenten y como les harás frente si aparecen o cual sería el “plan B”. Y por qué no, busca otras personas que compartan tu misma meta y lógrenla juntos; ir solo al gimnasio puede parecerte difícil y aburrido, tal vez sea más divertido si retas a tu pareja o tus amigos y van a ejercitarse juntos.

  5. PACIENCIA Y CONSTANCIA.

    Cambiar hábitos que llevan contigo toda o gran parte de tu vida posiblemente no sea tarea fácil, así que no esperes cambios rotundos de un día para otro; los cambios se dan gradualmente así que no te sobre exijas. Traza metas pequeñas al inicio e increméntalas periódicamente. Así, si tu propósito es dejar de fumar, comienza por reducir un cigarrillo cada semana y notarás que en un par de meses ya habrás reducido notoriamente la cantidad que consumías inicialmente sin demasiado esfuerzo. Si es necesario busca apoyo de alguien cercano, cuéntale tus metas y pídele que haga seguimiento de tu plan, que te de ánimo cada vez que sea necesario y te ayude a tener tus metas presentes.

  6. EVALUA Y REPLANTEA… NO TE CASTIGUES!!!

    Revisa periódicamente tu plan y cerciórate de continuar por el camino correcto. En caso de surgir algún obstáculo, una recaída o un retraso en tu plan no te desanimes ni abandones, no pierdas tiempo culpándote. Revisa por qué está fallando, evalúa otros caminos, replantea tu cronograma y sigue adelante.

  7. FELICITATE Y PREMIATE.

    Cada vez que cumplas con tu rutina de ejercicio, o fumes un cigarrillo menos, o cumplas con alguna de tus metas trazadas felicítate y si es necesario crea un sistema de recompensas por cada meta o acción cumplida. Ten siempre una motivación clara, una razón por la que quieres lograr cada meta esa versión de ti que esperas materializar al final de tu meta.

 

Por su puesto, es muy probable que tengas momentos de desaliento y al principio notarás que el universo parece conspirar en tu contra tentándote a abandonar y a ir en contra de lo que te has propuesto. Tentaciones habrá mil pero con fuerza de voluntad verás que cada día será más fácil decir NO a esas tentaciones y ya no tendrás que obligarte a seguir el plan ya que pronto se convertirá en un hábito que hará parte de tu rutina diaria.

Una vez des por terminada una de tus metas, estarás listo para un nuevo reto. Siempre que surja una nueva idea en tu mente, un nuevo sueño, un nuevo proyecto, un nuevo deseo, sin importar el mes del año, solo ponle fecha y añádelo a la lista; no tienes que esperar siempre a final de año para renovar tus propósitos.